El acogedor mundo del lenguaje describe la vida a través de la mente.
Su camino se desplaza por motivos externos al ser. Se deja influir por lo que la mente respira sin reparar en sus errores.
Se construye más y más sobre la mentira no reconocida. Sin saberlo se descompone la parte vital y se trata de dar vida a algo que está muerto.
Cada palabra es un hito en el tiempo. Se concede a la mente el poder acceder a todos los registros externos pero la mente no lo usa y por el contrario distorsiona su esencia alimentándose de mentiras edificadas sobre mas mentiras.
¿Hasta cuando piensas estar mintiéndote? Tu vida no es de este mundo que crees único y fugaz.
No le des vueltas a lo que es recto ni trates de hacer recto lo que es sinuoso. Tu lugar no es ese.
Deja fluir desde dentro toda tu verdad y las palabras serán usadas con conciencia divina sin medios distorsionadores que las desvirtúen.